En este domingo otoñal me azota una cuestión...
¿Cómo es posible introducir 240.000 euros en un bote de Cola-cao?
Y tras hacerme ese estupida pregunta, se me escapa...
¿A quién se le ocurriría enterrarlo entre las coles y alcachofas del huerto?
Nota del editor: estas cuestiones no son ni serán la entrada menstrual (perdon, mensual), pero no podíamos dejar escapar este fabuloso detalle de la Operacion Scala porque es realmente una trama digna de ser llevada a los mejores escenarios. El Teatre Principal de Palma es demasiado provinciano para una historia de este calibre.